Este pequeño cactus frente a mis ojos
es mi metáfora perfecta.
Pequeño,
recluido en el interior de la maceta,
lleno de espinas que lo protegen
de las manos que quieren tocarlo.
Descubrí tu torpeza
en las puntadas de hilo rojo
que habias dado
al bolsillo de tu camisa blanca.
Y no me importa llevarte conmigo
ya que sólo sos este viejo prendedor
que adorna mi pullover,
tiene cara de ausente.
Y está dormido.
2 comentarios:
....y si el sol,ese alarido de vida que-todo-lo-sueña, despierta el latido de voces y vos????
muyyyyy bueno!!!!!!! gracias por la palabra...
Genial.
Me sentí identificado :)
i like it.
HolaCel
Publicar un comentario en la entrada