Aun lamo mi sueño
con el filo de mi lengua adormecida.
Busco tu cuerpo insomne
sobre una hamaca de sutil invisibilidad.
Entre juegos inmaduros,
los pequeños médanos parecen infranqueables,
y cualquier brizna de hierba insignificante
me inspira confianza.
Más no logro alcanzar el desvío de tus ojos,
La seguridad y el baile de tu boina.
La simpleza de la plaza,
Se ha ido convirtiendo
En pequeños acertijos.
Estoy ausente en tu ausencia.
Sólo queda despertar
Y derrapar a la vigilia.
1 comentarios:
Qué genial escrito, lúnula! Hasta con guiño spinettiano. Me gustó mucho esto:
La simpleza de la plaza,
Se ha ido convirtiendo
En pequeños acertijos.
Genialísimo. Estás escribiendo con las antenas alimentándose de una sintonía envidiable.
Te abrazo, amiga. Gracias por estar siempre.
Publicar un comentario en la entrada